BITáCORA

Hablan los hijos asesinados

23/04/2015

Hablan los hijos asesinados



PELAYO
Ella le preparó los huevos revueltos, y le echó sal con especias.
Ella le puso el gorro, y se lo ajustó en la cabeza cubriéndole las orejas.
Ella le metió el almuerzo en la mochila y le besó la frente.
Ella le acercó el abrigo y le ayudó a colocárselo, y le susurró "Disfruta del día, pequeño".


Ella le preparó los huevos revueltos, pero no le echó la sal con especias.
Ella le puso el gorro, pero no se lo ajustó en la cabeza cubriéndole las orejas.
Ella le metió el almuerzo en la mochila pero no le besó la frente
Ella le acercó el abrigo y le ayudó a colocárselo, pero se quedó callada.


JOSEAN
El orgullo que siento por ti es pleno. Has desarrollado y completado el significado de la maternidad. Tú y yo somos el ejemplo claro de la conexión entre madre e hijo. Nuestra unión, reside en la riqueza del lenguaje establecido entre nosotros. Un lenguaje donde la armonía conduce perfectamente entre dos puntos, tú y yo. Directo, concreto e indescifrable para los demás.


Has sido la artífice en todo momento de esta genialidad. No has dudado ni un solo instante en tu feminidad.
Gracias por haber desconectado cualquier unión entre la opción masculina de tu germinación y yo. Fuiste rápida y concisa al aplacar el mínimo intento de figura paternal. Gracias, por tanto, de ahorrarme años de inseguridad, debilidad y distorsión de la realidad, síntomas claros de la unión paterno filial.


Quiero honrar tu logro. Yo. Has hecho en mí el ejemplo empírico de tu razón. He sido moldeado sin ningún temor, has esculpido a la luz de las velas logrando un perfecto apurado de mí. Me construiste con todas las herramientas capaces de alcanzar el objetivo que me marcaste. Ser un recurso válido para la mujer.


Aquí estamos, madre. En nuestro último encuentro, nuestra última conversación. La Despedida. Despedir: - Soltar, desprender, arrojar algo.


Me encargaré de tu cuerpo. Será rápido, sin gestos de emociones o sentimientos derivados por un suceso accidental. Sabemos que la muerte es ineludible y estamos preparados para ella. Es absurdo, hasta para cualquier mediocre con sentimientos extra de masculinidad, no tener este instante de la vida programada. La muerte es obligatoria. El frio no es más que la ausencia del calor, pero incluso el frío es un valor del propio calor.


La oscuridad y la luz, la vida y la muerte, son puntos súper puestos en ellos mismos. Cobardes, eso sí que son, cobardes al no aceptar la obviedad de todas las obviedades. Morir. Madre, nosotros no somos cobardes. Gracias.
Despedir: -apartar o arrojar de sí algo no material. Así será. Al llegar tu momento esperaré unas horas hasta que tu calor no sea fuerte, familiar, vital y pase a ser otro calor, nunca frio absoluto pero si cotidiano, mundano y material. Me encargaré de tu cuerpo y me despediré de él, Despedir: -Apartar de sí a alguien o algo que le es gravoso o molesto.


Después proseguiré a finalizar el objetivo marcado por ti, tu voluntad. Escoger una mujer cuyos valores femeninos sean completos, como los tuyos. De está manera mi acción dará otra definición de la palabra despedir: - Difundir y expandir.


No inculcaré ninguna clase de valor al progenitor. He sido educado por tu generosa feminidad. Carezco de figura paterna y por tanto de numerables flaquezas. Pero soy hombre y por tanto representaría este rol parental. Aguardaré, tal y como me enseñaste, hasta escuchar el primer llanto de vida del ser engendrado.


Me alejaré sin despedidas. Ejecutaré mi sacrificio para purificarme de mi único y propio pecado. No ser tú, mujer.


KATY
Tengo el pecho pequeño disculpa pero a penas puedo hablar, no entiendo nada ¿te fuiste o te deje? “coge tus cosas, deja el móvil ya por favor…” nunca sabré si nos abandonamos mutuamente ni qué hicimos mal, te pido perdón si alguna vez no te escuché… ¿pero cuándo dejé de verte? Ya no sentía calor y poco a poco me quedé viendo como tus zapatos rojos se alejaban, cerraste la puerta sin hablar y vi una foto de una niña… con una tarta, oía de fondo la cocoguagua. Lo siento.


MARTA
Siempre he querido tocar la guitarra. Me encantaban los instrumentos.
Mi abuelo me regaló una guitarra y fue el mejor regaló que siempre hubiera querido tener. Mis padres no me la hubieran comprado, ni apuntado a clases de guitarra. Aprendí por mi cuenta.
Ellos no le daban la menor importancia, creían que era una tontería de niña.
Aprendí a tocar mi primera canción. "Tal vez te acuerdes de mi...con el paso de los años..."Que felicidad e ilusión sentí. Ellos siempre estaban ocupados para prestarme un poco de atención. Cenas, trabajo, amigos...yo era para ellos un segundo plano. Decidí hacer algo diferente. Pinté una pared con miles de colores y nuestros nombres, Valentina, Martín y Marta.
Cuando llegaron de la cena, a las diez aproximadamente yo esperaba impaciente. Al verlo mi padre me miró, y me soltó una bofetada. Me mataron mi adolescencia, mis ilusiones. Quería atención, amor.


ROSKANA
Gracias Mamá por tu corazón caliente que siento tan cerca de mí, por la protección que me da tu calor, y la cama en tu tripa y por tu sangre que me alimenta.
Gracias por abrazarme fuerte cuando veo la luz molesta y este hombre en blanco que me da palmadas para que vomite tus aguas.
Gracias por tu leche caliente y dulce.
Gracias por cuidar cada mi paso para que no me caiga.
Gracias por estar conmigo cada momento y no dejarme con el padre ni con la abuela porque ellos no sabrían cuidarme como tú.
Gracias por protegerme de los niños de la escuela que gritan tanto y me empujan.
Y de los profesores que exigen tanto.
Gracias por jugar conmigo en casa y no dejarme salir al patio con otros niños donde podrían hacerme daño.
Solo tú sabes que frágil y sensible que soy.
Gracias por peinarme todas las noches y bañarme todavía aunque el padre dice que ya soy demasiado grande para que lo sigas haciendo.
Gracias por avisarme que Lucia, te acuerdas, la chica con enormes ojos azules de mi clase, no era adecuada para mí. Me ahorraste el dolor de enamorarse y estar dejado.
Gracias por ayudarme a elegir la carrera. Gracias eso tengo trabajo fijo que me permite tener una casa puerta puerta con la tuya.
Gracias por ocuparte a decorarla y darle un toque femenino.
Gracias por traerme café por la mañana y por las mejores comidas que me llevas a trabajo cuando no tengo tiempo a venir a comer.
Gracias por venir a vivir a mi casa cuando padre te abandono, nos abandonó, porque como has dicho estaba celoso por tu amor hacia mí.
Gracias por decirme que Susana no me merecía. Así puedo cuidarte cuando te sientes no del todo bien. Al fin y al cabo tienes ya tus años.
Gracias por cerrarme en tus brazos cuando lloro no sé porque.
Gracias por acogerme en tu cama cuando no puedo dormir y por poder acurrucarme al lado tuyo con la cabeza pegada a tu pecho.
Gracias por el corazón caliente que siento tan de cerca.
Gracias por tu protección y tu tripa caliente en la cama.
Solo tú sabes que es bueno para mí. Solo tú sabes lo que necesito Solo te necesito a ti.


ROCÍO
Como un alarido sumergido en agua congelada deje de existir.
¿No tenías mejor forma de matarme?
Tus tormentos eran mis nanas. Tu respiración entrecortada era mi alimento.
Recuerdo cuando escuchaste por primera vez el latir de mi corazón, estuviste llorando días y días sin cesar.


“Tic Tac, Tic Tac…. Comienza la cuenta atrás”
La alegría por estar dentro de ti era lo mejor de mi existencia. Pero si no querías tenerme, ¿por qué me creaste? ¿Por qué me creaste, mamá?
Deberías haberme dado el derecho de existir. Quizás yo soy más valiente que tú y podía haberme hecho cargo de los dos. Pero nunca me diste la oportunidad, nunca nos la diste. Y lo que no existe, no cuenta.


Tus intentos por desvanecerme fueron en vano. Me aferre a la vida. A una vida de calor en tu matriz. No, no te lo iba a permitir. No eres nadie para decidir sobre mi existencia. Podíamos haber sido tan felices tú y yo. El mundo hubiese sido nuestro, mamá.


PABLO
Yo nací a mediados de los años ochenta, creo, ya no me acuerdo muy bien: he pasado más tiempo sin nacer, nonato, y muerto que vivo. Recuerdo los columpios de mi colegio, sus colores; recuerdo que vivía en una casa grande, me acuerdo de cómo era el jardín; recuerdo a mi madre… Una mañana me estaba dando de comer y me clavó la cuchara en el ojo. Sin más. Yo no entendía, pero sí me dolía. Me dolió mucho, y no sólo físicamente. Para mí mi madre era la persona más guapa: yo veía las chicas de las revistas y sabía que eran guapas pero mi madre lo era más de otra forma. Y me sentí traicionado. ¿Por qué yo? Nacer para esto. Cuando me hundió la segunda vez la cuchara en mi cara perdí el conocimiento y me desperté aquí, en esta sala gris. No sé cuánto tiempo llevo. No sé si algún día podré salir. Aquí no hay nada. Me siento vacío. Al principio me aburría pero ahora ya no siento nada. Pero hace poco vi a una muchacha a través de esta vitrina y sentí algo. Así que creo que aún hay esperanza para ésta existencia que veis aquí, aún no estoy muerto. No sé si me podréis ayudar vosotros.


IRENE
Era tan fácil, bastaba un sólo impulso, unas manos fuertes. Esa mañana preparé el café como todas las mañanas. Él dormía plácidamente. Me acurruqué a su lado y empecé a cantar.
"Com Fernando és molt bonico, ara s'adormirà, i la mamà molt contenta al llitet el gitarà. Cucú, cucú cucú currucucú..."
Schhh...despacito....
Mis manos se agatorraron con fuerza, mis mejillas se llenaron de lágrimas. El llanto desapareció poco a poco... Schhh...
A la mañana siguiente preparé el café como todas las mañanas...


JESÚS
Me llamo Manuel tengo 35 años. Vivo en París, en un barrio humilde lejos de Sena donde la grandeza de la Torre Eiffiiel apenas llega, pero no por ello desconozco el amor (sonrisa)... Más bien lo desconocí durante mucho tiempo pero por otras razones...


... En realidad nací en Valencia, en el seno de una familia nigeriana instalada en España meses antes de mi nacimiento. Mi madre se llamaba Awino, nombre africano procedente de Kenia que en swahili significa "nacida con el cordón alrededor del cuello", y es que el significado de muchos nombres africanos está relacionado con algún hecho o característica producida en el momento del parto. Su embarazo fue fruto de una violación por parte de mi padre, que a la vez era mi abuelo. No sé si lo sabéis, pero en muchos países de África las madres que quedan embarazadas por incesto piensan que sus hijos nacerán malditos y en cuanto los paren se deshacen de ellos. Por suerte, esa no fue mi historia, aunque tampoco puedo decir que las cosas fueran bien del todo. Cuando mi padre de enteró que mi madre estaba embarazada, me rechazó de inmediato. Amenazada y maltratada en infinitas ocasiones, mi madre se vio obligada a abandonarme en la calles de la ciudad.


Años después, tras la muerte de mi padre, mi madre hizo lo imposible por encontrarme. Fue entonces cuando supe toda la verdad, aunque tuve que permanecer en el orfanato donde crecí hasta la mayoría de edad...


... El barrio me permite llevar una vida tranquila, lejos del bullicio del centro. Llegué a esta ciudad hace cuatro años. Los inicios fueron duros pero con el tiempo he conseguido trabajar de lo mío. Soy profesor de matemáticas y actualmente imparto clases en una pequeña escuela de la zona. Mientras tanto, mi madre cuida la casa y me ayuda con las tareas rutinarias. Ambos colaboramos con una pequeña asociación de animales abandonados...


MONÓLOGO DE SECRETOS DE UN MATRIMONIO, INGMAR BERGMAN
He comprendido algo que había estado latente durante mucho tiempo pero que nunca me había formulado a mí misma. No sé quién soy, no tengo la menor idea. Siempre he hecho lo que me han dicho otras personas. Nunca he discutido sus opiniones. Por mucho que retroceda en mis recuerdos siempre he sido obediente, adaptable, casi humilde...Ahora que lo pienso recuerdo haber tenido de pequeña una o dos expresiones de autoafirmación. Pero también recuerdo que castigaron dichas escapadas de lo convencional con ejemplar severidad. Toda nuestra educación consistió en hacer que fuéramos agradables. Yo era bastante fea y torpe, cosa que se me recordaba constantemente. Y en estos momentos no se puede ser torpe. Poco a poco descubrí que si no daba expresión a mis ideas y era discreta y prudente, dicho comportamiento tenía su recompensa. Sin embargo, mi verdadera decepción tuvo lugar en la pubertad. Todos mis pensamientos, sentimientos y acciones giraban en torno a ciertas cuestiones que no dejé que sospecharan mis padres, mejor dicho, ni mis padres ni nadie. Y entonces en mí se convirtió en una segunda naturaleza, engañar, disimular, guardar secretos. Una vez me atreví a decir que prefería ser actriz o por lo menos algo que tuviera que ver con el teatro y recuerdo que todos se rieron de mí. He disimulado cuantas veces ha sido necesario, en mis relaciones con los demás, en mis relaciones con los hombres…El mismo fingimiento perpetuo, los mismos intentos desesperados de complacer a todo el mundo. Nunca me he preguntado: ¿QUÉ ES LO QUE YO QUIERO?, si no siempre, ¿QUÉ ES LO QUE ELLOS QUIEREN? No es generosidad como siempre he pensado sino pura cobardía. Y lo que es peor, total ignorancia de quién soy.


Nuestra equivocación fue no romper con todos los lazos y escapar muy lejos para encontrar algo que valiera la pena, en condiciones elegidas por nosotros, no por el resto de la gente.


TEXTO DE SIMONE DE BEAUVOIR
Es inútil que se nos mienta: la cobardía no satisface. A cada instante, en toda ocasión, a pesar de tantos sueños obstinados, la verdad ha resplandecido: la verdad de la vida y de la muerte, de mi soledad y de mi relación con el mundo, de mi libertad y de mi servidumbre, de la insignificancia y de la soberana importancia de cada hombre y de todos los hombres. Procuremos mirar la verdad cara a cara. Procuremos asumir nuestra ambigüedad fundamental. Todo hombre que ha tenido amores verdaderos, rebeldías verdaderas, anhelos verdaderos, voluntades verdaderas, sabe bien que no tiene necesidad de ninguna garantía para sentirse seguro de sus objetivos; su certidumbre le viene de su propio impulso.


TEXTO DE BERTOLD BRECHT
Marie Farrar, nacida en abril, menor, sin señas particulares, raquítica, huérfana, hasta el presente no fichada, dice haber asesinado a un niño de la siguiente manera:
Que ya en el segundo mes intentó en lo de una mujer que vivía en un sótano abortarlo con dos inyecciones, que declara fueron dolorosas. Pero no quiso salir.
Y a ustedes, les ruego, se abstengan de juzgar.
Pues toda criatura necesita ayuda de todas las demás.
A pesar de ello dice haber pagado en el acto lo convenido y desde entonces haber usado faja, también bebió kerosen con pimienta molida; pero que todo eso no hizo sino provocarle diarrea.
Que su cuerpo se hinchó a ojos vistas y que tuvo dolores agudos, mientras lavaba los platos, muchas veces.
Ella misma, dice, aún no había dejado de crecer.
Que le rezó a la virgen, con mucha esperanza.
En cuanto a ustedes, les ruego, se abstengan de juzgar.
Pues toda criatura necesita ayuda de todas las demás.


Al parecer, las oraciones no dieron resultado.
También, era mucho pedir. Cuando se puso más gruesa le daban mareos durante la misa. Sentía el cuerpo húmedo de miedo, cuando se arrodillaba al pie del altar.
Sin embargo, mantuvo en secreto su estado, hasta que finalmente la sorprendió el parto.
Pudo ocultarlo todo, seguramente porque nadie creía que ella tan sin gracia, hubiera caído en la tentación.
Y a ustedes, les ruego, se abstengan de juzgar.
Puesto toda criatura necesita ayuda de todas las demás.


Que ese día, según ella, muy de madrugada al lavar la escalera sintió que le clavaban uñas en el vientre. El dolor la estremecía.
Y, sin embargo, logró disimularlo.
Todo el día. Mientras cuelga la ropa la cabeza le estalla: de repente se da cuenta que va a parir y siente un gran peso sobre el corazón. Solo muy tarde sube al cuarto.
Pero a ustedes, les ruego, se abstengan de juzgar.
Pues toda criatura necesita ayuda de todas las demás.


La llamaron de nuevo cuando ya se había acostado, había nevado y tuvo que barrer.
Así hasta las once. Aquel fue un largo día.
Solo entrada la noche pudo parir en paz.
Y dio a luz, así declara, a un niño varón, a un hijo que era igual a otros hijos, pero ella no era igual que otras madres, eso quiero aclararlo sin ironía y sin mayor motivo.
En cuanto a ustedes, les ruego, se abstengan de juzgar.
Pues toda criatura necesita ayuda de todas las demás.


Dejémosla que siga relatando lo que con ese hijo pasó (dijo que no pensaba guardarse una palabra) para que todos lo sepan y se ubiquen.
Dice que a poco de acostarse sintió intenso malestar, sin saber qué podría ocurrir, pues estaba sola, y que se forzó a no gritar.
Y yo a ustedes, les ruego, se abstengan de juzgar
Pues toda criatura necesita ayuda de todas las demás.


Con sus últimas fuerzas, dice que luego, como su cuarto estaba helado, se arrastró hasta el retrete y allí (no recuerda exactamente en qué momento), sin más vueltas, parió hacia el amanecer. Dice que entonces se sintió muy confusa, y luego, ya medio congelada, porque en el baño de servicio entra la nieve, apenas tuvo fuerzas para alzar al niño.
En cuanto a ustedes, les ruego, se abstengan de juzgar.
Pues toda criatura necesita ayuda de todas las demás.

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